¿Cuál es el significado del Acuerdo Climático entre Estados Unidos y China? Además, respuestas sindicales ante el Acuerdo

Lara Skinner reporta...

 

Cyclists ride through heavy smog in eastern China’s Jiangsu province/ Credit: IMAGINECHINA, AP 

El 11 de noviembre, 2014, Estados Unidos y China anunciaron un acuerdo conjunto para atender el cambio climático. Bajo este acuerdo, el presidente Obama ha prometido que, para 2025, Estados Unidos reducirá sus emisiones entre 25 y 28% por debajo de los niveles de las emisiones de 2005. En cuanto a China, el presidente Xi Jinping anunció que el total de las emisiones de China llegará a un máximo alrededor del año 2030. Él también se comprometió con que un mínimo del 20% de la energía china vendrá de fuentes renovables o nucleares para 2030.

Las partes que más resaltan del acuerdo incluyen que el presidente Obama casi duplicó el compromiso previo de Estados Unidos con reducir emisiones para 2025, de una reducción de un 17% a una de entre 26 y 28% por debajo de los niveles de 2005. Con este anuncio, China se convirtió en la primera nación en desarrollo en consentir a limitar sus emisiones. Un acuerdo entre Estados Unidos y China para reducir emisiones también ayuda a eliminar un obstáculo principal para garantizar un acuerdo global – que Estados Unidos no quería comprometerse con reducir sus emisiones si China no se comprometía con reducir las suyas, y viceversa. Otras naciones también estaban reacias a comprometerse con recortes de emisiones si las dos naciones con las mayores emisiones de gases causantes del efecto de invernadero a nivel mundial – Estados Unidos y China – no se comprometían con reducir sus emisiones. Es también importante el compromiso reciente de Europa con reducir sus emisiones en un 40% por debajo de sus niveles de 1990 para 2030.

Considerando la urgencia y la escala de la crisis climática, sin embargo, este acuerdo debe considerarse como una acción mínima por parte de Estados Unidos y China en cuanto al cambio climático, no una acción de máximo impacto. Los compromisos con la emisión de emisiones que Estados Unidos que ha hecho en este acuerdo están muy por debajo de lo que la ciencia dice que necesitan ser. Obama ha basado los compromisos con la reducción de

emisiones en los niveles de 2005 en lugar de los niveles de 1990, que fueron los recomendados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés). Esto es importante, ya que las emisiones de Estados Unidos aumentaron un 16% entre 1990 y 2005. Según el cuerpo científico a la vanguardia del cambio climático, el IPCC, Estados Unidos necesita reducir sus emisiones entre 25 y 40% por debajo de los niveles de 1990 para 2020 y, como mínimo, en un 80% para 2050. El objetivo de Obama bajo el acuerdo entre Estados Unidos y China suma una reducción total de alrededor de un 5% por debajo de los niveles de 1990.

El segundo asunto se relaciona con la implementación de estos compromisos – ¿Estados Unidos realmente cumplirá con los recortes en emisiones con los que se ha comprometido en este acuerdo? ¿Cómo lo hará? Este acuerdo entre Estados Unidos y China no es un acuerdo jurídicamente vinculante sino que representa solo unos compromisos voluntarios hechos por estos dos países. Esto significa que no existe ningún mecanismo para hacer responsables a Estados Unidos y a China por sus compromisos.

Sherer Power Plant in Juliette, Georgia, United States/ Credit: Robb Kendrick (National Geographic)

El año pasado, el presidente Obama usó su autoridad ejecutiva para implementar reglas con el fin de reducir las emisiones de dióxido de carbono por parte de centrales eléctricas en un 30% para 2030. Pero para cumplir con sus modestos compromisos en el nuevo acuerdo climático entre Estados Unidos y China, Estados Unidos necesitará reducir sus emisiones de centrales eléctricas por un mínimo de 40 o 50% para 2030. Muchas centrales eléctricas en Estados Unidos han cambiado el carbón por el gas natural en los últimos años, y límites más estrictos en las emisiones de CO2 por parte de centrales eléctricas podría intensificar este cambio del carbón al gas. Esto es preocupante desde el punto de vista de las emisiones – estudios recientes sobre el impacto climático del gas de esquisto y la fracturación hidráulica demuestran que las fugas de metano a causa de la fracturación hidráulica aumentan el ciclo de vida de las emisiones del gas de esquisto por encima del de las del carbón.

El compromiso de China en cuanto a sus emisiones es más significativo que el de Estados Unidos, en gran parte porque establece un máximo en las emisiones de China para 2030. Antes de hacer este compromiso, China solo había acordado reducir la intensidad del carbono de su suministro de energía, lo cual podría lograr con un mayor uso de energía solar o eólica para la internet a la vez que se suman cantidades similares o mayores de energía fósil. Esto significa que según el consumo de energía de China aumentó rápidamente, el combustible fósil fue creciendo a la par de la energía renovable y, en general, las emisiones de China continuaron aumentando rápidamente.

State-owned Xuanwei Power Station in Xuanwei, Yunnan province in China; Credit: Greenpeace

El compromiso de China con obtener un 20% de su energía de fuentes de combustibles no fósiles podría depender en gran parte de la energía nuclear, no solo de la renovable como la solar y la eólica. Este acuerdo climático entre Estados Unidos y China también incluye el compromiso con un proyecto significativo de captura, uso y almacenamiento de carbono en China. Los detalles de este proyecto son escasos pero el plan menciona que Estados Unidos y China contribuirán igualmente, junto con inversionistas privados, para el proyecto en China.

El acuerdo climático entre Estados Unidos y China es claramente falto de ambición en cuanto a los recortes de emisiones pero sí señala a una disposición por parte de Obama y Xi Jinping para atender el cambio climático y crea una apertura potencial a la elevación de sus acciones en la lucha contra el cambio climático. Es importante señalar que este anuncio se hizo en los

talones de la Marcha Climática del Pueblo (People’s Climate March) que se llevó a cabo en la Ciudad de Nueva York el 21 de septiembre de 2014 y que contó con la contundente presencia de 350.000 personas así como también después de años de un movimiento social de resistencia de alto perfil en contra de los oleoductos de arenas de alquitrán como Keystone XL y terminales de exportación de carbón. La inquietud social también persiste en China en torno a los peligrosamente altos niveles de contaminación en sus ciudades. Está claro que la acción vendrá de los líderes mundiales y los gobiernos cuando movimientos fuertes así lo exijan. El Acuerdo Climático entre Estados Unidos y China es una base para que los sindicatos y otros movimientos sociales presionen por recortes de emisiones más profundos y dramáticos a nivel mundial; por inversiones públicas masivas en sectores clave de bajo carbono, como la transportación pública, la energía solar y eólica, la modernización de edificios y más; y por compromisos jurídicamente vinculantes con un acuerdo climático internacional que concuerde con la ciencia climática.

Respuestas sindicales al Acuerdo Climático entre Estados Unidos y China:

BlueGreen Alliance celebra el acuerdo entre Estados Unidos y China para reducir las emisiones de carbono:

http://www.bluegreenalliance.org/news/latest/bluegreen-alliance-applauds-u-s-china-agreement-to-curb-carbon-emissions

Presidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicio (SEIU, por sus siglas en inglés), Mary Kay Henry, celebra el acuerdo entre Estados Unidos y China en torno al carbono como “una victoria para la gente de clase trabajadora en todo el mundo”:

http://www.seiu.org/2014/11/seiu-president-mary-kay-henry-praises-us-china-car.php

By | 2016-11-01T02:27:30+00:00 January 11th, 2015|Español, News, Resources, TUED Resources|Comments Off on ¿Cuál es el significado del Acuerdo Climático entre Estados Unidos y China? Además, respuestas sindicales ante el Acuerdo